Explicó que la nueva aduana contará con infraestructura actualizada y tecnología avanzada que reducirá tiempos de inspección y despacho, lo que se traducirá en menores costos operativos para transportistas, agentes aduanales y exportadores.
“El nuevo recinto permitirá recibir mayor cantidad de carga, disminuirá tiempos de espera, y reducirá las demoras que puedan afectar al comercio internacional desde Veracruz”.
Urreta Ortega destacó que los beneficios no serán exclusivos de grandes corporativos, sino que también se reflejarán en pequeños y medianos exportadores, proveedores portuarios y transportistas locales, que podrán planear con mayor previsibilidad sus operaciones.
“Se generará confianza para inversionistas y mayor certeza para empresas que dependen de cadenas de suministro eficientes, lo que puede atraer mayor volumen de carga y dinamismo a la economía local”.
Puntualizó que se impulsará la competitividad del Puerto de Veracruz frente a otras terminales portuarias nacionales e internacionales al hacer más eficientes los flujos de mercancías, garantizar tiempos más cortos y operaciones de exportación/importación más seguras y ordenadas.
La nueva aduana se espera que cuente con equipos de inspección avanzada como rayos X, rayos gamma, escáners, mejor infraestructura, zonas de revisión y espacio de maniobra para vehículos de transporte pesado.
Se prevén protocolos modernos que cumplan estándares aduaneros nacionales e internacionales, con procedimientos de revisión que minimicen la intervención física innecesaria, optimizando tiempos y costos.
“La puesta en marcha de la nueva aduana de Veracruz permitirá tener procesos más ágiles, menos demoras y mayor certeza para todos los que dependemos de la logística portuaria. Esta aduana permitirá atender de forma rápida y eficaz los retos actuales del comercio exterior, beneficiando tanto al sector privado como al desarrollo económico regional”.
La infraestructura permitirá fortalecer al sector marítimo, reducir costos y mejorar tiempos de entrega.
