TLACOTALPAN, VER. – En un despliegue de elegancia, gallardía y respeto profundo por las raíces veracruzanas, se llevó a cabo con éxito rotundo la tradicional Cabalgata de las Fiestas de la Candelaria, marcando el aniversario 249 de esta festividad declarada Patrimonio de la Humanidad.
El evento, que se ha consolidado como el balance perfecto entre la distinción y la tradición popular, reunió a cientos de jinetes y familias que se dieron cita para admirar el paso de los contingentes por las coloridas calles de la ciudad.
Tradición que trasciende
La edición de este año no fue la excepción en cuanto a esplendor. La «Perla del Papaloapan» se vistió de gala para demostrar por qué la Cabalgata es el corazón de la identidad local.
Elegancia ecuestre: Los participantes destacaron por el impecable cuidado de sus ejemplares y el uso del traje tradicional, símbolo de orgullo regional.
- Unión comunitaria: Más allá del espectáculo, el evento sirvió como punto de encuentro para locales y visitantes, celebrando casi dos siglos y medio de historia viva.
- Impacto cultural: La edición 249 refuerza a Tlacotalpan como el epicentro cultural de la cuenca, manteniendo vigentes costumbres que definen al ser veracruzano.
«La Cabalgata es el reflejo de nuestro respeto puro a la tradición; es lo que hace a nuestro Tlacotalpan un lugar increíble», comentaron asistentes durante el recorrido.
